11.7.12

La política del odio (o los dos minutos de odio de Orwell)

"Silhouettes and shadows watch the revolution/No more free steps to heaven/It's no game/(...) To be insulted by this fascists is so degrating... and it´s no game"
(David Bowie)



    Te odio. Tu nombre era Ley de la Dependencia. Tu nombre era Educación. Tu nombre era Estado del Bienestar. Tu nombre era Democracia. Tu nombre era Sanidad. Tu nombre era España. Tu nombre era el payaso tonto que siempre recibía las bofetadas. Tu nombre es Slavoj Zizek.
    
    Hecho: La ciudadanía no existe. La ciudadanía se pensaba que el PSOE era de izquierdas y que el PP no subiría el IVA. Tu nombre es Keynes. Tu nombre es Merkel. Tu nombre es no pienso cuidar de ese viejo de mierda, sácalo de mi casa, ponle una chica, no tengo por qué aguantarte.

     La ciudadanía ha sido estúpidamente violenta contra sí misma. La ciudadanía odia. Quizá se odia, porque la ciudadanía no quiere ser igual a sí misma (proletariado, clase media, qué mas da), sino diferente, diferente al vecino, mejor, diferente a tí, que te odio. Vaya si te odio. 

    La ciudadanía cree a todos esos periodistas homicidas que repiten sin parar sus dogmas de odio. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, la culpa es nuestra, nos lo merecemos. Te odio, maldito currito que te compraste un Audi. Te odio, diseñador gráfico que te compraste un Imac cobrando 500 pavos al mes, te odio. Periodistas homicidas cuyo discurso está muy claro: aquí lo que hay que hacer es producir, producir y producir. El que no produzca, en fin, es un vago, hay que odiarle y debería optar por las ventajas de un plan Aktion T4 a su medida. La culpa es nuestra, que no hemos producido como los alemanes. Que no hemos odiado -mein kampf- como los alemanes. Esos sí que odiaban y producían bien, hostia ya.

    Yo soy Soylent Green, Soylent Green, Soylent Green.

    Tu nombre es Amnistía Fiscal. Tu nombre es 21%.

    Tu nombre es Partido Socialista Obrero Español y te odio. Tu nombre es silencio, complicidad. Lo dijo Krahe: "Tu mucho partido, pero ¿es socialista, es obrero?".

    Tu nombre es Europa y te odio. Tu nombre es opresión, brutalidad, injusticia.

    Tu nombre es Europa. Tu nombre es ceniza.

    Zizek lo dijo muy claramente: no hay nada más violento que la política ejercida desde el neoliberalismo. Las democracias liberales no existen. No hay dicotomía entre fanatismo islámico y democracia liberal: el juego es mucho más complejo -véase Homeland. De la política de la violencia hemos pasado sutilmente a la política del odio: carga con esos ancianos de mierda, carga con esos enfermos de mierda, carga con esos discapacitados de mierda que no te dejan disfrutar de esa vida individual y postmoderna que tanto mereces. Odia. Odia a Eurasia. Odia a todos aquellos que no producen, odia sus pensiones, odia a los funcionarios, odia a los profesores, odia a los alumnos becados, odia a las familias numerosas que tienen ayudas, odia a la Iglesia que no paga el IBI, odia a los andaluces, odia a los extremeños, odia y odia y odia.

     El Ministerio del Amor, corazón, tiene las puertas abiertas.

     Mientras España arde, intento aferrarme a un único libro.

     1984. 1984. 1984.

3 comentarios:

Lluís Bosch dijo...

Creo que el ministro de economía habló el lunes: vamos a subir el IVA porqué hay mucha gente en la economía submergida. Así pues, odia al lampista que te arregla el grifo sin IVA, al mecánico que te cambia la bujía sin IVA, al electricista, a tu canguro sin IVA, al profe particular.

Marco dijo...

Es la estrategia que llevan practicando desde hace siglos las cunas del liberalismo: la caza de brujas. Desviar la atención de la ciudadanía hacia el débil (la mujer, en aquellas fechas), el que no es productivo, en estas. Siempre a la busca del chivo expiatorio, y ojo, lo consiguen, conozco a más de uno que aplaude la reducción de las prestaciones y los recortes a los funcionarios. Pura demagogia para que el que "produce" vea que se hace "algo". Sólo queda que el Ministerio de la Verdad reescriba la Historia para mostrar como los "vagos, tullidos y masones" son los culpables (como se hizo antaño, tras la Cruzada)
Un abrazo Aarón y feliz verano.

Aris dijo...

yo los odio a todos y espero que ardan en el infierno