22.8.04

El huevo de la serpiente (Ormens agg, 1977)


El huevo de la serpiente

El huevo de la serpiente, 1977 - Ingmar Bergman

Sobre el eterno tapiz de la noche. Así nos hemos visto todos alguna vez, asomados a la ventana observando cómo las nubes y la incertidumbre nos ganan lentamente la partida. Como un judío errante por las calles últimas de la Alemania libre, o quizá por los neones primeros del régimen de Hitler.
"El huevo de la serpiente" habla del miedo, del nazismo, de la diferencia... pero sólo es una excusa para llenar las salas. En realidad esta película (como casi todo Bergman bien entendido) no es sino un canto a la soledad del corredor de fondo, a los pasillos vacíos, a los matrimonios que ya no tienen nada que decirse. Bergman es silencio, y sin embargo, en esta cinta apunta algo que quizá no aparezca en otras de sus producciones.
La posibilidad de evitar el fracaso.
La breve posibilidad, efímera (y condenada al fracaso) que durante un instante de nuestras vidas se nos otorga para comprender que vamos a dar el paso en falso. Bergman nos habla de la soledad, como siempre, pero quizá durante un segundo...
Quizá durante un segundo se traiciona a sí mismo, casi sin darse cuenta, utilizando luego el título de la cinta para descubrir ante nosotros la parábola imposible del subtexto. En el debate final (¡magnífico!) entre David Carradine y el médico chiflado, queda de relieve el gran error que comete el médico, esto es, el gran error que cometió la historia: observar que la ascensión de Hitler al poder era un hecho inminente y sin embargo, creer que jamás podría tener lugar. El médico utiliza la siguiente metáfora: el primer nazismo no es sino las sombras de una serpiente proyectándose en su huevo, la breve silueta de la locura deslizándose entre la superficie del cascarón.
Quizá (hete aquí mi apuesta, basada como siempre en lo personal) lo único que Bergman nos quiso decir es que nuestra particular tormenta sentimental, los celos, los errores, las noches sin dormir y los gritos no son sino las sombras sobre el cascarón de una serpiente mucho más terrorífica: el aislamiento sentimental. El fracaso de los protagonistas de "Secretos de un matrimonio" y "Pasión" (con Ullman en ambos casos) es el punto más extremo de lo que se avecina en "Un verano con Mónica" o "Juegos de verano". Después de todo, puede que el mejor Bergman sea aquel tan humano que refleje nuestra propia miseria... como en un espejo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

maravillosa interpretación, profunda. Sería bueno si tienes tiempo y ganas, sigas reseñando Bregman. En mí vas a tener una ávida lectora. Gracias!

G.

Jorge Ballesteros Valdés dijo...

Adhiero a la impresión de esta lectora, das una reseña interesante de una pelicula conmovedora. Espero encontrar las otras obras de este director.

Diego Cúneo dijo...

Muy buen análisis che, esta película me impacto mucho, saludos....

LegisJournal dijo...

Recien acabo de ver esta pelicula. Es la primera que veo de Bergman y leyendo por la web dicen que no es su mejor obra. A mi me gusto. Y por lo tanto, me gusto mucho tu analisis. Me parecio muy profundo y yo siempre le busco algun sentido humano escondido en las peliculas, sobre sentimientos o angustias humanas. Una pelicula, para mi, no solo trata sobre lo que se ve en pantalla, casi siempre tienen algun significado escondido. Y esta pelicula me parecio que resume muchas angustias en su protagonista, que se encuentra sumido en un verdadero infierno.