9.6.12

España y el rescate del Kursk


  
  To guapa, ¿que no? La movida de los rusos aquellos taba to guapa, así en plan que el submarino lo peta, to destroy, total que aquellos locos la palman, joder, tú piénsalo que te quedas to loco, en plan bajo el agua, ¿sabes? Ahí bajo, nano, como en plan corte de digestión pero histórico, una movida, to ciegos pero no de meterse, to ciegos de sin luz, así como...
(Extracto de una crítica de Caimán - Cuadernos de cine del año 2054, firmada por uno de los periodistas menos damnificados por los recortes en Educación)

    Así como que la película iba de eso.

    Una película sobre el Kursk. Una película sobre una economía como el Kursk. Te engañé, mi amor, y te hice pensar que nuestra historia era Titanic, ¿lo recuerdas? Corriendo ambos por los pasillos del barco, My Heart will go on y ese momento tan hermoso en el que yo me sumergía en el agua helada para que te follaras a media Norteamerica, ya mujer liberada y plena tras gozar del falo proletario que viajaba en tercera. Pero te engañé, te engañé y la Historia, nuestra historia es el Kursk. Así que ahora quiero escuchar tus gritos cuando te arranquen el bolso de Prada y tus implantes recién pagados se sirvan cocinados con hidrógeno líquido en la mesa de los grandes mercados, tus gritos al caer esta noche de ceniza y euro quemado, euro en llamas, pásate el euro tronco, que te lo estás apalancando.

    Los marineros del Kursk vivieron por encima de sus posibilidades, y yo estaba con ellos soñando con tu piel desnuda en una habitación del barrio rojo, luego quitarme la sangre del traje con cierta pericia y volver para leer el Huffington Post -que es el Kursk del periodismo, ahora que el periodismo político nacional es el Kursk del pensamiento.Bankia le compró la K a los marineros difuntos a cambio de un chupito de vodka inmobiliario, un pisito en Marina D´Or con goteras y un sarcófago forrado de astracán tejido por mil vírgenes hijas de la mujer suicida de Stalin y Rodrigo Rato. Se amaron tanto, tendrías que haberles visto compartiendo tienda de campaña con los Indignados.

    Cuando sacaron los cadáveres descompuestos, hinchados y putrefactos del fondo del Barents, los marineros difuntos del Kursk-141 dieron una rueda de prensa épica en la que le dijeron a un periodista del Huffington post que no estaban dispuestos a pronunciarse en inglés, y en la que confirmaron que lo suyo no había sido un rescate.

    Había sido una exhumación.

    Por lo demás, te engañé mi amor y te hice pensar que la culpa era de otros, que podrías conservar la cubertería de plata de la abuela, que tus hijos no serían de España 2000, que en realidad, tonta, esto es como Sexo en Nueva York pero con el Ibex 35 en picado, en plan te sacas un frapuccino y hablas de cunnilingus mientras a tu alrededor hay cinco millones de parados que se sacan un frapuccino y hablan de sexo anal. Sexo analísimo y ensangrentado que les han ido practicando durante los últimos años. El Kursk es la herencia que nos deja Zapatero, el Kursk es Rajoy escondido debajo de una piedra jugando al Apalabrados con Soraya, el Kursk mi amor somos nosotros, tan lúbricos y tan exquisitos.

    Pero ahora no te engañaré, mi amor, así que mírame a los ojos.

    Esto no es un rescate.
    Esto no es un rescate
    (This is not an exit)
    Esto no es un rescate.




2 comentarios:

Lluís Bosch dijo...

Es posible que el redactado futurista sea completamente realista en unos años. Lo que está claro es que nuestro pais, tan culturalmente desarrollado, se va a resentir gravemente de los recortes en educación.
Sobre el tema del Kursk -contrapuesto al Titanic- me resulta una interesante reflexión extensible al conjunto de la historia universal, más allá de la triste España. ¿Somos como el Titanic o como el Kursk? Me lo voy a plantear, aunque creo que ya me se la respuesta.

Aris dijo...

si sobrevivimos a esta nos vamos a sentir como los protas de los walkingdead...