11.10.11

Elecciones 20N: Apuntes con ruido y furia desde R´lyeh


    En los noventa -puede que todavía a principios del milenio- yo creía en la política. Apasionadamente. Creía en el compromiso, la acción inteligente, el diálogo, la búsqueda. Me metí entre pecho y espalda parte de Marx, algo de Althusser, toneladas de bibliografía "oficial" distribuída por el PCE, escribí en Mundo obrero y -como me dijo con bastante sorna y algo de razón Mr. X en una cena hace unos meses- sólo me faltó correr delante de los grises. Pero en mi época -gracias a Dios- no había grises. Seguían lloviendo golpes, y la vieja guardia nostálgica quería sentarnos en sus rodillas para recordarnos, ay, que con Franco se vivía mejor y había menos delincuencia. España siempre ha sido una película de terror.

   Hoy, el 11 de octubre de 2011, pido tu voto para Cthulhu.

   Hoy, el 11 de octubre de 2011, desayunando, escucho a una buena mujer decirle a la camarera: "Del grupo del camping, las que estamos en el paro nos vamos hoy a echar la primitiva al polígono, que me han dicho que hay un sitio detrás de la colchonería que siempre toca, ya lo verás..."

   Hoy, el 11 de octubre de 2011, me duele España en el pulmón y me tumbo en un esquinazo de mi ciudad a imaginar todo ese vals lumpen-proletario que me escocía en las costuras del alma cuando los 16, las manifestaciones heróicas, el puño en alto, la tramoya de la revolución antes del Ipod. Fumo en silencio y tengo una nostalgia que es como una ceniza de ideología purísima. Porque -hay que recordarlo- hubo revolución antes de Steve Jobs, y era una revolución adolescente y desquiciada, una revolución agit-prop, una revolución en el que creíamos tanto en la Humanidad que nos inyectábamos en vena el libro rojo de Mao y después bebíamos vino barato emitiendo enormes carcajadas.  Más tarde, llegó León Felipe y dijo: "Viva Cristo Rey, la revolución ha fracasado". Mi generación sin generación, mi revolución sin ideología, mi país zafio, turbio y desmemoriado, mis políticos con piel de lagarto viejo que sacan la lengua y se rascan el bolsillo.

    Las cárceles, vacías de canallas, son museos desgastados de esta Historia que me duele.

    España hoy tiene la cara encharcada de purísima rabia y un pecho abierto por el que asoma toda la vergüenza de este mundo. Nos robaron la ilusión, y a lo peor, realmente nos convencieron de que la masa era esa colección de individuos desmemoriados y estúpidos que babean al compás de los televisores. Tengo miedo. ¿Y si lo son? ¿Acaso podrían ser otra cosa? ¿Mama chicho me toca es el primer banco de la nueva banca? Què volen aquesta gent que truquen de matinada? ¿Mandamos un sms al 4477 con la palabra REVOLUCIÓN para entrar en el fantástico sorteo de un Ipad? ¿Iremos a las catedrales a besar el brazo incorrupto de Steve Jobs, que estás en los cielos?

    Hoy, el 11 de octubre de 2011, pido tu voto para el Cthulhu.

    Con la cultura destrozada, los sistemas de sanidad pública a punto de convertirse en una anécdota del pasado, un índice de paro que ríase usted de Shub Niggurath, lo único que nos queda es esperar a que el miedo, la intolerancia, las posturas beligerantes que impone la Inquisición/Corrección Política y la falta de energía nos lleven a un (nuevo) callejón sin salida. El Cthulhu me saca a bailar un pasodoble agarrado y lúbrico, en esta ladera de España que a veces parece Innsmouth y otras veces parece Arkham, y en las últimas luces del ocaso, parece R´lyeh pero con luces de verbena, barquillo, pandereta y mazapán. Quiso Dios, con su poder/fundir cuatro rayitos de sol/ y hacer con ellos una mujer.

    Háganme caso. Voten al Cthulhu. Después de todo, cordura y esperanza política ya nos queda poca, poquita, poca.   

3 comentarios:

Capitán Moroko dijo...

Enorme, ciclópeo, colosal, insondable, cósmico post. El Gran Cthulhu tiene mi voto incondicional y tampoco diré que no a un carguito o algo (qué hay de lo mío y tal...).
Sólo una cosa: es CTHULHU, joer, que lo pone en el póster, no "Chutlhu" como repites machaconamente. Así que te impongo el castigo de los Primigenios:
Escribe cien veces "Iä Iä Cthulhu Fhtagn!"

Aarón Rodríguez Serrano dijo...

Hombre, un carguito siempre, aunque sea en una diputación provincial, un despachito, una cosita, algo... tengo un primo que tiene un colega del colegio, que su chiquilla está saliendo con el hijo del alcalde de Innsmouth, y me ha dicho que buscan Director de Mediateca Arcana, así que tú me das unos terrenitos y yo te hago la historia. Win-Win.
Ya he corregido el Chutlhu/Cthulhu, no me preguntes por qué siempre le cambio el nombre...

PÁJARO DE CHINA dijo...

ay, cómo me gusta este lujo de enemigo íntimo que tengo, cuando se pone el cuchillo entre los dientes, cuando escribe con el corazón en la mano. besazos.