3.7.11

Crítica: "Blackthorn"



Luego dirán ustedes que la ideología no es un fantasma, y que en este blog se aprovecha cualquier ocasión para sacarla a colación. Luego me dirán que es más un blog político que un blog de cine, y después se enfadarán porque la crítica es, en fin -eso se rumorea- acabar diciendo si la cinta es buena, mala, y utilizar expresiones como "una buena fotografía", "un western crepuscular", "un canto de amor al cine", "cine en estado puro" y similar. Pero es que Mateo Gil viene con la lección muy aprendida de casa de Papá-Amenábar: hay que hacerse el loco, parecer que se habla de otra cosa, silbar una tonadilla inocente... pero meter toneladas y toneladas de ideología.

Segunda idea. Eduardo Noriega. Eduardo Noriega en un western. ¿A alguien en España le gusta ver a Eduardo Noriega en la pantalla, haciendo lo que sea? ¿Quién le engañó una tarde aciaga delante de unos solysombras y le dijo "Oye, Eduardo, esto del cine es lo tuyo"? Eduardo Noriega, que es capaz de embarcarse en las aventuras más disparatadas, rocambolescas, que se deja barba o se la quita, que sobreactuó hasta en el cameo de Los Otros, que es como el Rey Midas pero a la inversa. Pon a Noriega en un plano y tendrás... un mal plano. Ay, señor, Eduardo Noriega en un western. Cosas Veredes, amigo Sancho.

Pero volviendo a lo de la ideología: el cine flagelo. A una parte de la peña de la Gran Familia del Cine Español (o así) le mola mucho lo del flagelo. Les mola salir en 35mm con los ojos llorosos y gimiendo como perros heridos: "España es una mierda... los españoles somos unos genocidas... unos tramposos... qué mala es España..." y así vemos cosas como También la lluvia, como Amador o como Blackthorn. No les mola eso de la etiqueta "español" -yo creo que la confunden con facha-, y no les mola la Historia de España, y no les mola pensar qué cosa es y no es España. Les mola el flagelo, salir feos en la foto, pedir perdón por la prostitución, la colonización, la inmigración. Blackthorn quiere ser un western proletario. Con Eduardo Noriega, ya digo. Y con mucho cilicio, porque hay que pedir perdón muchas, muchas veces, y darle la razón al Gorila Rojo de Venezuela cuando sigue recordándonos que los españoles somos unos explotadores, unos asesinos, unos hijos de mala madre.

En fin, qué pereza. Qué lástima de ocho euros. Qué penita de cine patrio que no duda en saquear lo mejor de Ford para darle la vuelta a la tortilla. Qué asquito de adoctrinamiento, y qué tonto soy de seguir pagando entradas pensando que, joder, igual se han dejado el cilicio en casa y se han puesto a rodar una película de verdad. Pero es que ni con el western, oiga. Aquí lo importante es pedir perdón, y recordarle a todo el mundo que en España estamos muy arrepentidos de ser unos mierdas. Por otra parte, yo lo digo siempre: tenemos la industria cinematográfica que nos merecemos. Ni más. Ni menos. Eduardo Noriega incluído.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

La película me estaba gustando, hasta que llegó el final... Como siempre, los españoles no necesitamos a nadie que nos ponga a parir, nos bastamos nosotros solos. Una pena que seamos tan tontos. Estaría bien que, al menos, los guiones no incluyesen frasecitas que ofendiesen a una nacionalidad entera.

Francisco Camps dijo...

¿Y de la película no nos hablas? Pues vaya mierda de crítica...

Aarón Rodríguez Serrano dijo...

Anónimo: Completamente de acuerdo contigo. La película se puede ver hasta que empieza todo a descojuntarse. De todas maneras, ahora pensado "a posteriori", lo pero es que se veía venir.

Sr. Camps, no se preocupe usted que se lo soluciono en un momento: "Blackthorn es una película MALA, porque los actores son MALOS y el guión es TRAMPOSO. Tiene una fotografía BUENA y unos paisajes MUY BONITOS. La música es MUY BONITA y la dirección es NORMAL, tirando a MEDIOCRE. Es un WESTERN CREPUSCULAR, y un CANTO DE AMOR AL CINE."
¿Y de mi post no hablas? Pues vaya mierda de comentario...

Aarón Rodríguez Serrano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio Alejandre dijo...

Hola hola! Sólo escribo para agradecerte... Tu crítica y la respuesta al comentario del señor Campos me hiciéron la noche! Jaja! Saludos desde la Ciudad de México!